|
Artículo de Bernard Tourte publicado en la revista del SSF Publicado en el Boletin del SSF nº 82 de junio del 2006 Traducción Xavier Perrier Soubiron |
| El accidente
de Eva
Semana santa 2006 en los montes Cantábricos "Semana Santa" es en España el largo y esperado fin de semana de Pascua. Esa semana lleva cada año a Cantabria un récord de afluencia de espeleólogos pero tambien tiene desgraciadamente desde hace tiempo el triste récord de desencadenamiento de rescates. Jueves 13 de abril,
un espeleólogo inglés se lesiona una clavícula bajo
tierra en "Coterón". Eva es una colega del club CAMY, un club madrileño, con la que hemos estado algunos privilegiados en exploración en los Picos de Europa el verano pasado... a menos 800 metros de profundidad y con bellas perspectivas a la vista. Instructora de espeleología de su federación, se encuentra actualmente en la carretera para reunirse con nosotros algunos días, lejos de su capital. Otro colega de su club vendrá también con nosotros. Es la ocasión para todos, este martes, de darse un paseo agradable bajo tierra con, naturalmente, Belén, también de la parte de Picos y gran amiga de infancia de Eva. Somos cinco este martes y bien motivados para divertirnos tranquilamente. Una salida a la española a las 10 hacia Tibia-Fresca, una bella travesía clásica de 500 metros de desnivel. Terminada la carretera, la aproximación se realiza tranquilamente en 2 horas. Un bravo aperitivo a la entrada nos permite saborear el paisaje bajo un sol casi radiante. ¡Lo máximo! Todavía no hemos entrado en la torca y ya pensamos en el resto del día... después de 5 o 6 horas de travesía deberemos estar a punto para una comilona que nos prepara Pedro, que se ha quedado en Ramales. ¡En resumen, todo es perfecto, es la panacea! Son casi las 14 h. Todo el equipo está listo para bajar. Alfredo termina de poner una cuerda de 60 m. en doble en el P14 de entrada y se aclaran las últimas normas de rigor: yo me encargo por mi parte de la recuperación de los rapeles y hago pasar hacia adelante las cuerdas disponibles. Atención, todo el mundo debe desconfiar ya que equipamos con cuerda de 8,5 mm., recordamos las técnicas de frenado suplementario. Queda bien claro que solo descendemos por la cuerda directamente anclada con un mosquetón al anclaje, y no por la otra cuando hay dos para los rapeles de cuerda... Para terminar aclaramos el modo de funcionamiento en los dos grandes pozos, el P80 y el P85 que se encuentran en el recorrido y para los que el segundo tramo será equipado en simple (dado nuestra opción de equipar la travesía con 3 cuerdas)... Entra Alfredo, seguido de Belén, Antonio y después Eva. El pozo de entrada frota bien debido a su estrechez en su primera mitad antes de ensancharse en su base. Está separado del regado P9 siguiente por una galería de unos 40 metros entrecortada por un trozo de meandro ascendente y luego descendente. Encadenamos rápidamente estos obstáculos así como una galería baja y un resalte de 3 m. que le siguen. Nos encontramos ahora en una plataforma en la cabecera del primer gran pozo de 80 m. Alfredo que empieza el descenso, vuelve a recordar la metodología: la reunión... la siguiente cuerda que estará en simple... etc. El tiempo de terminar la colocación de una cuerda situada 30 m. por debajo, es el turno de Belén y de Antonio de seguir. Cuando está libre el primer tramo, le toca bajar a Eva. Pasa un rato y oigo preguntar a lo lejos. Alfredo le responde... entonces comprendo que ella se ha pasado la reunión y ha continuado bajando alegremente los 30 m. siguientes hasta el final de la cuerda. Alfredo le aconseja remontar hasta la reunión. En este momento me coloco en oposición sobre el pozo y veo a lo lejos la luz de Eva reproduciendo sus movimientos oscilantes de ascenso. Pasa un rato y después ella vuelve a preguntar a Alfredo. Ella le pregunta si la cuerda siguiente es la que se encuentra a su espalda, en cuyo caso podría hacer directamente un cambio de cuerda. El le aconseja mejor remontar hasta la reunión con el fin de evitar las complicaciones debidas a la elasticidad de la cuerda. Visto desde arriba, parece que Eva sigue la consigna. Por mi parte espero tranquilamente, todavía en oposición en la vertical del pozo, con una mano sobre la cuerda en tensión para detectar el momento que estará libre.
Llego rápidamente a la reunión y recupero el primer rappel. Doy un vistazo breve a la cuerda de debajo, nada raro a simple vista. Uno las cuerdas, bajo por la segunda cuerda que he puesto y voy mirando la otra. Unos 15 m. por debajo, veo colocado en la cuerda el descensor de Eva, con la cuerda sobre la que ella progresaba que pasa solamente por la polea superior del descensor. El descensor se encuentra en posición invertida (con el agujero del mosquetón mirando hacia arriba, por el peso de la cuerda). Lo inexplicable es que el descensor está cerrado pero ¡sin ningún mosquetón! Para terminar, tres bucles de cuerda floja, de entre 50 cm. y 1 m. en total envuelven ligeramente la parte baja del descensor. No hay ningún otro aparato colocado en la cuerda, no comprendo nada de lo que ha podido pasar, excepto por su descensor que evidentemente ha colocado mal. Sin perder tiempo recupero este material y continúo el descenso para llegar rápidamente al lado de los demás. Eva gime atrozmente; según los otros que le han visto caer, su casco ha volado al primer golpe, tiene la cabeza ensangrentada y el lado derecho de la cara fuertemente hundido. Ha perdido el conocimiento al momento del impacto pero lo ha recuperado rápidamente, incluso ahora parece respirar correctamente, a pesar de un ligero ahogo. Solo se exprime mediante espantosos gemidos que parecen querer atestiguar dolores en la espalda y/o molestias ocasionadas por su equipo personal. Al menos, ella mueve todos sus miembros en sus contorsiones, lo que parece demostrar que no tiene ninguna parálisis. La base del pozo es muy poco confortable. Está regada y ventilada pero de todas formas, no hay mejor sitio para instalarla que el punto donde ha caído.
Desde que he llegado
a España, me arrastro con un mal de estómago de perros.
Esto unido al sherpa de cuerdas que me he convertido y al ritmo que mantenemos
en los tramos de meandros, provoca que me encuentre al límite.
Un poco después es Alfredo quien está al límite del
desfallecimiento, sus manos tiemblan, está pálido, el estado
de choque es perceptible y se impone una parada.
Son aproximadamente las 21,15h. cuando el "Fantic" de Protección Civil recoge nuestro primer equipo en el terreno municipal de Arredondo. Teniendo en cuenta el 40% de inclinación de la pendiente en la zona de la boca y la ausencia de patines, es mediante un vuelo estacionario perfecto que somos invitados a saltar del helicóptero para nuestro desembarco. Otro pequeño imprevisto, seguido a un pequeño error de situación en el primer viaje, nos encontramos con 250 Kg. de material a unos 70 metros por debajo de la entrada de Tibia. La noche empieza seriamente a caer y empezamos los porteos de material hacia la entrada. El helicóptero se ha marchado para hacer un segundo viaje, está claro, necesitamos los cuatro socorristas que han quedado en Arredondo con el fin de poder comenzar la evacuación de Eva sin esperas. Es necesario que el helicóptero vuelva, y rápido, ya que dentro de pocos minutos ¡será complicado acercarse a la entrada! Todavía no hemos llegado a la entrada, lastrados por nuestros fardos de material, cuando el helicóptero se acerca de nuevo, con su faro encendido. Por fin me siento aliviado, ahora es casi seguro, ¡podremos empezar la evacuación de Eva a partir del momento que sea médicamente transportable! Pero ¿en que estado estará? Hace ya 7 horas que la hemos dejado... Cuanto más avanza el tiempo, más crece entre nosotros el presentimiento de lo peor... Al tocar las 22,30h. por fin nos encontramos todos en la entrada de Tibia, equipados y listos para entrar, hago unas aclaraciones colectivas para saber quien hace que: -1 socorrista se
quedará en la entrada para asegurar la comunicación con
el Puesto de Mando. Parece que todo está
preparado, y son las 22,30h. cuando empiezo la instalación de progresión
del primer pozo. 20 minutos después me encuentro solo en la cabecera
del P80, hiper atento para oír cualquier cosa, con la angustia
de saber ante todo si Eva está todavía en este mundo. El
eco de las palabras incesantes que remontan desde la base del pozo me
da esperanzas, imaginando que Belén y Antonio están haciendo
todo lo posible para reconfortar y dar moral a Eva en su desgracia. Tranquilo a medias, debido a la ausencia de noticias del fondo y diversos gemidos de queja, una vez establecido el contacto con Eva hacia las 23 h., respiro a la vista de su evacuación. El contrapeso de la cabecera del pozo está instalado. Cinco spits colocados en diversos lugares me permiten situar un nuevo contrapeso más arriba, desviado con una polea largable, para encadenar la salida del P80 con el resalte siguiente. Algunos malabarismos con los pingos de cuerda restantes, principalmente de 8,5 mm., son suficientes para completar la funcionalidad del montaje y a las 23,30 h. todo está listo por mi parte. El teléfono ha llegado y Cristóbal y Alfredo se reúnen conmigo. Según las informaciones del médico (Alfredo "dixit") parece estar estabilizada. Desde luego es la mejor noticia en estos momentos. Además, Alfredo ha visto que el contrapeso de la cabecera del P80 puede funcionar directamente sin reinstalación intermedia, un asunto magnífico para ganar tiempo visto el poco personal disponible. Eva es colocada en
la camilla y el médico termina de ponerle el oxígeno. Sus
dos piernas están entablilladas y ella lleva una "minerva".
También está con morfina y "Colarin". El médico
me indica su estado de hipotermia avanzado con solo 33 grados de temperatura,
estado que parece mejorar rápidamente desde su colocación
en el vestido isotérmico. Su estado parece pues estabilizado, pero
la condición imperativa es mantenerla con oxígeno y el problema
es que la reserva solo es de dos litros, o sea como mucho lo justo para
llegar a la salida regulándolo al mínimo. Es imperativo
tener más, el pedido es transmitido inmediatamente a la cabecera
del P80 y reenviado al Puesto de Mando mediante el teléfono. Yo preparo lo necesario para un STEF. Las consignas están claras, Eva debe permanecer el máximo posible en posición horizontal. Le inmovilizo también su casco como hemos convenido con la ayuda de un cordino en tensión pasado en cabestan alrededor de su lámpara. Para terminar, amarro sólidamente a la camilla (con algunos trozos de cordino), el biberón de oxígeno y la caja digital de control. Ahora Eva está totalmente preparada... pero el médico, que se arrastra remontando desde hace un buen rato, parece totalmente traspuesto. ¡Incluso acaba por vomitarnos encima! Alfredo y Cristóbal no tienen otra opción que de sacarlo del fraccionamiento de -30 mediante el contrapeso instalado.
El médico es bien consciente del problema y espera de todos modos a Eva justo encima de los 7 metros de la estrechez, la maniobra tiene que ser rápida y precisa. Todo el mundo está preparado y pongo suavemente la camilla en vertical. La tracción y el guiado son simultáneos y pocos minutos después, Eva está fuera, siendo auscultada por el médico que prioritariamente le cambia la carga de oxígeno por una reserva de 5 litros. Su evacuación se ha desarrollado particularmente bien y el alivio es general al tener conocimiento del último balance estabilizado. Estamos a miércoles
19 de mayo, 3,10h. de la mañana, eso hace 11,50h. que Eva ha caído
40 m. Finalmente llegamos
a la cabaña en 35 minutos. La auscultación revela un estado
todavía estabilizado pero los riesgos infecciosos de una espera
prolongada en una cabaña sin equipo adaptado podrían resultar
problemáticos o arriesgados. De ese modo rápidamente se
toma la decisión de continuar el descenso mediante porteo. La caravana
continúa pues, el camino de los 500 m. de desnivel que faltan,
sin complicaciones. Eva entra por fin a la 6 de la mañana en la
ambulancia medicalizada que estaba en espera al borde de la carretera
de la cascada del Asón. 8h. de la mañana:
se cierra la operación de rescate, solamente queda en la cavidad
y en su entrada material de evacuación que será recuperado
en los próximos días. Miércoles
19 de mayo: Eva pasa un escáner, el informe siguiente se confirma
sin ninguna mala sorpresa: En la noche del miércoles
19 al jueves 20: Jueves 20: ¡Milagrosa en su desgracia! Un poco si. Bernard Tourte
|
|
Espeleosocorro
Cántabro
|