Generalidades sobre anclajes en espeleo
 

tipo de roca

Dureza kg/cm3
La roca:

La roca es determinante a la hora de definir y seleccionar tanto la ubicación del anclaje como los elementos que lo conforman. En el caso de la espeleología no se van a dar situaciones de anclaje sobre granitos, pero se pueden dar situaciones de anclajes sobre areniscas, y desde luego sobre calizas. Al tratarse de materiales poco homogéneos y sin ningún tipo de control de calidad dar datos sobre durezas es relativo y ha de tomarse con precaución. En cualquier caso la tabla siguiente puede servir de referencia.

calizas grises
600-800
Calizas naranjas
300-600
calizas viejas
150-250
areniscas
150-250

Física de los anclajes:

Los anclajes, las chapas, los descuelgues, etc. Es decir toda la ferralla que ponemos en un pozo están hechos de una determinada materia. Es decir, son cuerpos sólidos, esto no quiere decir que sean indeformables. Por eso, el material con el que están construidos los anclajes pueden ser:

.- Acero normal o dulce: es la clásica aleación de hierro con carbono, que puede llegar hasta un máximo de 2 % de carbono. Con este acero se consigue tortillería y anclajes con propiedades mecánicas medianas y una alta propensión al oxidamiento.

.- Aceros de baja aleación: son aceros de escaso contenido en carbono a los que se les ha añadido uno o varios elementos (cobre, níquel, cromo etc) en cantidades por encima de las que normalmente presentan los aceros corrientes, si bien sin pasar del 1 %. Estos aceros tienen mejores resistencias mecánicas (tracción, cizalladura, torsión y compresión) y una protección natural frente a la corrosión hasta cinco veces superior.

.- Acero inoxidable: es una aleación de acero, cromo y níquel, con lo que se consigue una altísima resistencia a la corrosión y unos niveles mecánicos muy altos.

Al igual que cualquier cuerpo los anclajes tienen una determinada elasticidad y un punto de ruptura. A esto se le llama modulo de Young. Cuando colocamos un anclaje y comenzamos a apretarlo lo podemos hacemos pasar por cuatro etapas distintas.


1                    Límite proporcional: En este caso la tensión que le aplicamos es proporcional a la deformación que sufre el anclaje, en esta etapa el anclaje no sufre ningún daño.
2                    Límite elástico: Es el límite máximo de tensión al que podemos someter nuestro anclaje antes producirle deformaciones permanentes.
3                    Límite de fluencia: Al rebasar el límite elástico el cuerpo se deforma permanentemente, y continua deformándose aun cuando la fuerza no aumente
4                    Límite de ruptura: si continuamos aplicando fuerza el anclaje ya no aguanta mas deformaciones y termina por romperse.


Si sobre apretamos un anclaje y lo dejamos en el límite de fluencia sin saberlo, puede romperse al más mínimo esfuerzo al que lo sometamos.

Esfuerzos que pueden presentarse en un anclaje:

Al colocar nuestros anclajes les sometemos a cuatro tipos de esfuerzos:


1.      Tracción: Es la que se ejerce en la misma dirección del anclaje, es decir, si intentáramos sacar el anclaje de su agujero, tirando de el.
2.      Compresión: Es la fuerza que presiona contra el mismo anclaje, las paredes del agujero ejercen una fuerza de compresión sobre el anclaje
3.      Cizalladura: Es la fuerza que ejercemos de modo perpendicular al anclaje, a esta también se le llama fuerza de corte. En los tornillos de acero vemos que ponen dos números separados por un punto. Si los multiplicamos el uno por el otro nos marcará la resistencia a cizalladura de dicho acero. Por ejemplo 5.6 nos marca 30 kg/mm2. En equipamiento nunca emplearemos acero por debajo de 8.8. Es particularmente peligroso en los tornillos de chapa para spit, pues resulta muy frecuente ver en sus cabezas 5.6, lo que es muy poco aguante para cuando, equivocada y peligrosamente se aprietan demasiado
4.      Torsión: es la fuerza que aplicamos al girar un extremo del anclaje mientras el otro permanece fijo, esto sucede cuando lo apretamos.


 

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