ANALISIS DEL RIESGO
La espeleología es la actividad que se dedica a la exploración y el estudio del mundo subterráneo en la doble vertiente de actividad deportiva y actividad científica. Se entiende por mundo subterráneo las cavidades naturales, ya sean cuevas, simas o grutas marinas y minas abandonadas.

Las características de dicho mundo subterráneo en relación con la temperatura ambiente de las cavidades, entre 0º y 15º, la humedad relativa del aire, cercana al 100%, la oscuridad, la infinidad de vías o caminos interiores, las corrientes subterráneas, las zonas resbaladizas, hacen de que éste sea un mundo extremadamente hostil para el hombre y, en consecuencia, convierte la espeleología en una actividad de riesgo.

Todo ello implica que, para poder acceder a una cavidad, se requiera una determinada capacidad y preparación física, un correcto conocimiento del medio en el que se va a trabajar y la utilización de los suficientes y adecuados medios técnicos. La falta de cualesquiera de estas tres condiciones principales puede dar lugar a accidentes o a situaciones que provoquen la necesidad de conseguir auxilio exterior.

Por otra parte, el mayor conocimiento público de la existencia de estas cavidades y la proliferación de las actividades deportivas y de aventura han dado lugar a un crecimiento importante del número de visitantes a las cavidades y no siempre estos visitantes cuentan con la preparación y formación adecuadas, lo que supone un incremento del índice de riesgo de una actividad ya de por sí peligrosa.

El análisis del riesgo provocado por la actividad de la espeleología se realiza desde una triple vertiente:

TIPOS DE CAVIDADES.
En función de las dificultades técnicas de las cavidades y de las aptitudes que deben tener los visitantes de las mismas, aquéllas se pueden clasificar de la siguiente manera:

Cavidad de primer nivel: Cavidad totalmente horizontal con una visita de duración inferior a seis horas. Sin especial dificultad técnica.

Cavidad de segundo nivel: Cavidad predominantemente horizontal con un desnivel inferior a 200 metros y con una visita de duración inferior a ocho horas.

Cavidad de tercer nivel: Cavidad vertical con un desnivel superior a los 200 metros y una visita de duración inferior a doce horas.

Cavidad de cuarto nivel: Cavidad de gran verticalidad con una visita de duración superior a las doce horas, un desnivel mayor de 400 metros y con todo tipo de obstáculos.

Cavidad de máximo nivel: Cavidad de gran verticalidad con una visita de duración superior a las 24 horas, un desnivel mayor de 800 metros y con todo tipo de obstáculos, necesidad de uno o varios vivacs, largas marchas de acceso hasta la boca etc.

A su vez, existe otro factor que influye directamente en la dificultad de una cavidad que es la existencia de cursos de agua y de aguas profundas en su interior. De esta manera, las cavidades pueden clasificarse en:

Cavidad de grupo A: Cavidad sin cursos de agua presentes en la zona a visitar, sin aguas profundas y sin riesgo de sifonarse.

Cavidad de grupo B: Cavidad con cursos de agua activos en la zona a visitar, con aguas profundas y/o con riesgo de sifonarse. Requiere la utilización de material especializado.

TIPOS DE VISITANTES DE LAS CAVIDADES.

El acceso a las cavidades requiere de unos previos y mínimos conocimientos especializados, así como la utilización de una serie de medios técnicos, que hacen que las personas que se adentran en las mismas sean limitadas y cuenten con una determinada preparación previa.

Quiere ello decir que, salvo excepciones, personas sin preparación ni formación no se adentran libremente en las cavidades o, al menos, en determinado tipo de cavidades.

Por otra parte, el acceso a las cavidades en Cantabria requiere de unos permisos que se conceden, con carácter previo a la realización de la actividad, por la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte.

Quiere ello decir, que el acceso a las cuevas está también controlado desde el punto de vista administrativo lo que garantiza que la persona que accede a la cavidad lo hace habiendo demostrado el cumplimiento de una serie de requisitos mínimos de formación y de calidad.

Partiendo, por lo tanto, de que las personas que se adentran en las cavidades cuentan con preparación y medios técnicos y con los correspondientes permisos administrativos, las actividades que aquéllas realizan dentro de las cavidades son también actividades especializadas que pueden clasificarse en los siguientes tipos:

Actividades deportivas: son actividades destinadas a la formación y a la práctica deportiva de personas en el ámbito de las cavidades, sin otro afán que la superación de objetivos desde el punto de vista deportivo, sin que ello dé lugar a ningún tipo de competición

Actividades de tipo científico: son actividades destinadas a estudiar las cavidades desde un punto de vista científico, arqueológico, histórico y prehistórico, faunístico, hidrogeológico, minero, topográfico y cada vez más como coleccionistas de minerales.


Recientemente, se viene observando una tendencia a abrir las cuevas a otro tipo de personas, sin especial preparación ni formación en el medio subterráneo, como un atractivo turístico de determinadas zonas de la Comunidad Autónoma. Esta tendencia, muy útil sin duda desde el punto de vista de fomento del turismo y de los visitantes, puede llegar a dar problemas desde el punto de vista del rescate en el interior de cavidades por la gran afluencia de nuevas personas que no cuentan con una formación ni con medios técnicos suficientes para el desarrollo de esta actividad.

Ello debe suponer que las autorizaciones administrativas a entidades, públicas o privadas, que gestionen este tipo de actividad turística, tienen que ser mucho más estrictas y deben exigir el cumplimiento de toda una serie de requisitos que garanticen la respuesta y, en su caso, la responsabilidad en caso de accidente.

TIPOS DE ACCIDENTES.
Las situaciones de emergencia más habituales que pueden producirse en cavidades son las siguientes:

Bloqueos: es aquella situación en la que una o varias personas se ven imposibilitadas de salir de una cavidad por sus propios medios debido a crecida de aguas subterráneas, falta de iluminación, falta de material técnico adecuado o problemas físicos que afecten a las personas (p.ej. agotamiento, hipotermia) estrechez infranqueable etc. En todos los casos se precisa la ayuda exterior.

 

Extravíos: es aquella situación en la que una o varias personas no consiguen encontrar la vía de salida de la cavidad que tenían prevista en su travesía. Se requiere la ayuda exterior.

 

Traumatismos: es aquella situación en la que una o varias personas han sufrido golpes en el interior de la cavidad que han provocado problemas físicos que impiden continuar la travesía. En función del riesgo para la vida, es la situación más grave que puede presentarse. Requiere en todo caso ayuda exterior especializada.

 

Otras Causas: es aquella situación no asociada a la práctica de la espeleo que da lugar a la intervención de los grupos de rescate:

Motociclista cántabro caído en una torca durante un paseo de trial por el barrio del Avellanal de Bustablado, Arredondo. Herido grave.
Turista bilbaíno precipitado en una torca al bajar con ayuda de un plástico, patinando en pala de nieve en Lunada. Herido grave
Ganadero precipitado en el interior de una torca al ir a tirar una ternera muerta. Fallecido.
Rescates varios en acantilados de la costa de Cantabria.


Por otra parte, las causas de los accidentes subterráneos pueden ser las siguientes:

Cambios meteorológicos: los cambios bruscos de climatología pueden originar fuertes lluvias y deshielos que pueden dar lugar a accidentes por el aumento de las corrientes subterráneas (bloqueos, ahogamientos).

Rotura de materiales: cualquier fallo en los materiales que se utilizan en espeleología (mosquetones, cuerdas, anclajes, iluminación) puede dar lugar a accidentes por caídas y traumatismos y por extravíos.

Fallos humanos: suele ser la causa más frecuente en los accidentes por falta de entrenamiento físico, falta de conocimientos técnicos, imprudencias y desconocimiento del medio subterráneo.

ESTADÍSTICAS:

Cuevas con más intervenciones:

Origen de los rescatados:

 

Estadísticas anuales:

Comparativa de rescates con otros paises:

Pais
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
promedio
rescates/millón habitantes
Reino Unido
10
10
11
15
12
12
6
5
9
9,45
0,16
Francia
36
31
27
30
30
42
22
22
20
18
27,8
0,46
Italia
13
39
24
17
17
21
18
16
19
36
10
21,7
0,38
México
0
4
0
0
3
0
4
2
3
0
4
2
0,02
Cantabria
2
6
9
2
5
1
3
1
5
3
4
4
8

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